jueves, 10 de marzo de 2011

Simulacro Big Brother



Otro ejemplo de simulacro son los programas reallity, que nos tratan de vender una realidad de la vida, en donde se muestra obscenidad, posee excesiva exposición de la intimidad y busca solo el consumo del publico.

El texto de Baudrillard dice “La obscenidad comienza cuando no hay más espectáculo, no más escena, cuando todo se vuelve transparente y visible de inmediato, cuando todo queda expuesto a la luz áspera e inexorable y la comunicación”.

Este tipo de programas tratan de hacer creer a las masas que así es la vida en la realidad, que todas las personas son así y se comportan de tal o cual manera. Los concursantes son expuestos a la inmediatez del mundo, ya no deciden sus límites y se vuelven en mercancía dando un mensaje cultural negativo y perdiendo la dignidad de la persona.





Simulacro Las Vegas



Baudillard dice, "Estados Unidos ha construido para sí un mundo que es más «real» que Real, cuyos habitantes viven obsesionados con la perfección, evitar el paso del tiempo y la objetivización del ser. Aún más, la autenticidad ha sido reemplazada por la copia (dejando así un sustituto para la realidad), nada es Real, y los involucrados en esta ilusión son incapaces de notarlo."

He tomado como ejemplo la ciudad de las Vegas, sinónimo de diversión, placer, extravagancias y derroche, todo aquí es hiperrealidad, un lugar en donde se vale todo y no existen consecuencias. Se la vende como la ciudad del pecado, dandole a esta palabra un contexto bueno asociado a la alegría.

Las Vegas es un "mundo" dentro de la sociedad que se aleja de la realidad, en donde se pierden los valores de los seres humanos y terminamos siendo parte de un conjunto de ilusiones que se nos impone.